Para el dormitorio, el balcón y la terraza
Mosquiteras a medida para tu casa en Cerdanyola.
Las mosquiteras de caja casi nunca encajan bien: les sobra un dedo por un lado o les falta media guía por el otro. Medimos cada hueco de tu casa en Cerdanyola, fabricamos la mosquitera con esa cota y la dejamos fija en tu propio marco. La medición en casa no te cuesta nada.

Cada hueco, su medida
Mosquiteras a medida que ajustan en el marco de siempre
Tomar la medida con el metro de casa y redondear parece suficiente, pero muchos marcos de aluminio con unas décadas encima ya no están a escuadra. Si la mosquitera entra forzada, el cepillo no sella contra el perfil y el mosquito encuentra la rendija de arriba. Por eso tomamos varias cotas por hueco, junto al dintel, a media altura y cerca del alféizar. Con la más ajustada de todas se fabrica la mosquitera.
Los huecos que más piden mosquitera en Cerdanyola son siempre los mismos tres: la ventana del dormitorio, la puerta del balcón y la que da al patio o al jardín. En las casas de Bellaterra y en los pisos con Collserola a la vista, el verde queda tan cerca que el mosquito llega en cuanto cae el sol.
Si no sabes qué sistema cabe en cada ventana, pide la medición de tus ventanas y lo resolvemos delante del hueco. Llevamos muestras de las tres mallas y de los colores de perfil.
- Una cota por hueco, sin tallas de serie
- Perfil de aluminio lacado que combina con tu ventana
- Atornillada al marco, sin abrir rozas ni tocar la fachada
- Consejo sobre malla y apertura antes de encargar nada
Cinco aperturas
Mosquiteras enrollables, plisadas y tres sistemas más para cada forma de abrir
Escoger la mosquitera por una foto bonita, sin fijarse en cómo abre la ventana, es el atajo más corto hacia una que estorba. Lo que manda es la hoja: si corre sobre un carril, si gira hacia dentro o si es una puerta por la que pasa toda la familia. Las pidas como mosquiteras o como mosquiteres, empezamos siempre por ahí.
Enrollable
Sube y baja dentro de un cajoncito atornillado sobre el marco, con un muelle que recoge la malla y dos guías laterales que la sujetan. Encaja sobre todo en ventanas de dormitorio que abren hacia dentro, porque en invierno se queda recogida y casi no se ve. Existe en versión lateral para puertas de poco uso.
Plisada
El tejido se recoge en pliegues, como un acordeón, dentro de un perfil estrecho, y la corres de lado con un tirador. Su guía inferior levanta apenas unos milímetros, así que sales con los platos de la cena hacia la terraza sin tropezar. Encaja de forma natural en balconeras y en la salida al jardín.
Corredera
Una hoja de malla con marco propio que se desplaza sobre carril, como lo hace la propia hoja de aluminio de al lado. Funciona bien en cocinas y galerías con ventanas correderas, donde una enrollable chocaría con la manilla. Para limpiarla, se levanta y sale del carril.
Fija
Un bastidor fijo, con su malla bien tirante, que pasa toda la temporada en su sitio. Pensada para el ventanuco del aseo, la del lavadero o el montante que nadie cierra en verano. Ningún mecanismo que se canse con los años: solo perfil, malla y unas pestañas para retirarla.
Abatible
Va colgada de bisagras como una puertecita, cierra con imán y deja el paso libre de un solo gesto. Es la elección para esa puerta del jardín que se cruza cien veces al día, con niños, con la compra o con el perro.
Malla y perfil
Mosquiteras de aluminio y una malla distinta para cada casa
Con la malla ocurre lo mismo que con un colchón: la más barata del expositor es la que antes se cambia. Antes de elegir, piensa en los que duermen en esa habitación y en lo que te molesta de abril a septiembre. La malla sale sola de esa respuesta.
Fibra de vidrio gris
La malla para casi todo. Ni se oxida ni frena la corriente, y en gris apenas se distingue desde dentro. El mosquito tigre no la atraviesa, como tampoco el común, y es la que llevan casi todas las ventanas de piso que montamos.
Malla reforzada para mascotas
Un tejido de poliéster con recubrimiento grueso que resiste los arañazos de un gato que se encarama y los empujones de un perro con ganas de salir. Pesa algo más, por eso la combinamos con sistemas fijos, abatibles o plisados de guía firme.
Malla antipolen
Su trama más cerrada retiene buena parte del polen de plátanos y gramíneas que llega en primavera desde los parques del Vallès. Ventila un poco menos, así que la aconsejamos en los dormitorios de quien tiene alergia, no en toda la casa.
Perfil de aluminio lacado
Marcos de aluminio extrusionado en blanco, marrón, gris o imitación madera, para que casen con la carpintería. El lacado no amarillea con el sol de poniente y aguanta bien en balcones orientados al sur.
Cepillos, imanes y topes
Son las piezas pequeñas que impiden que quede rendija al cerrar. Las ajustamos una a una en cada montaje, porque una mosquitera que no cierra del todo deja de cumplir su único trabajo.
De la medida al montaje
Instalación de mosquiteras con el día de montaje claro desde la primera visita
Encargar sin que nadie haya visto el hueco explica casi todas las mosquiteras que terminan en el trastero. Preferimos ir, medir y que sepas desde el primer día qué vas a poner y cuándo llega.
Nos dices qué huecos son
Llámanos o usa el formulario de abajo y explícanos qué ventanas y puertas quieres proteger de los insectos y hacia dónde abre cada una. Una foto del marco nos basta para proponerte un sistema.
Medimos en tu casa
Un técnico propio toma las cotas de todos los huecos y comprueba si la persiana, el cajón o una reja pueden estorbar. Si en esa ventana la persiana también está pidiendo relevo, aprovecha para renovar también la persiana de ese hueco y tomamos las dos medidas en la misma visita.
Cifra y fecha por adelantado
Te dejamos apuntados el sistema de cada hueco, el color, la malla y lo que cuesta, con tarifa acordada por adelantado. El día del montaje queda fijado en ese momento, según el modelo que elijas.
Montaje y prueba contigo
Atornillamos cada mosquitera al marco, ajustamos cepillos y tensión y la hacemos correr de punta a punta contigo mirando, hasta que vaya suave. Te enseñamos a limpiar la malla y la garantía de lo montado se queda firmada.
Preguntas
Respuestas para encargar la mosquitera sin dar vueltas
Pedir precio por teléfono sin decir cómo se abre la ventana lleva a cifras que luego no cuadran. Aquí van seis dudas resueltas para que llames con la idea clara.
Depende de cómo se abre la hoja, mucho más que del tamaño. En ventanas abatibles de dormitorio solemos poner enrollable, porque se recoge en invierno y no molesta. Si en la cocina o en la galería la ventana es corredera, encaja la corredera. Para salir al balcón o a la terraza, la plisada, con su guía casi a ras de suelo. Para puertas de jardín con mucho paso va mejor la abatible, y en ventanucos que nunca se cierran, una fija.
Influyen tres cosas: qué sistema eliges, lo grande que es el hueco y qué malla lleva. Una fija pequeña o el cambio de malla de una mosquitera que ya tienes son la opción más económica. Las enrollables y correderas de ventana suelen moverse en la franja moderada. Las plisadas y abatibles para puertas de terraza anchas, o la malla para mascotas en varias hojas, ya son el nivel alto. Medir en tu casa, en Cerdanyola o en los municipios de alrededor, es gratis.
No, y muchas veces lo sensato es cambiar solo la malla. Si el marco y el muelle están sanos, retiramos la malla dañada, tensamos una nueva con su junquillo de goma y la mosquitera vuelve a cerrar sin huecos. Conviene hacerlo en cuanto aparece el primer agujero, porque el viento lo va agrandando. Si el problema está en el marco, que se ha torcido, o en un muelle sin fuerza para recoger, te lo explicamos y decides si sale más a cuenta hacer otra.
Con gatos, la malla reforzada para mascotas, que resiste uñas y empujones donde la fibra de vidrio se rasga pronto. Para la alergia, la antipolen, de trama más cerrada, en los dormitorios y en la ventana que más abres en primavera. Nada impide mezclar las dos en un mismo piso, cada una en su hueco. Si dudas entre dos, te llevamos muestras para que las toques antes de elegir.
Casi siempre, sí. La mosquitera se coloca por dentro o por fuera de la hoja según el espacio que deje la persiana, y la enrollable se monta bajo el cajón sin abrirlo. Al medir comprobamos que la guía de la persiana no choque con el perfil y que la cinta o la manivela sigan a mano. Si no hay sitio para un sistema, buscamos otro, por ejemplo una plisada o una fija con imanes.
Nos llamas y volvemos a mirarla. Respondemos de lo que montamos: si la malla deja de correr por su guía o a la enrollable le falla el muelle, revisamos, ajustamos o cambiamos la pieza según lo que recoja la garantía firmada que te dejamos al terminar. Y como somos Pecerco, tu persianista en Cerdanyola, en esa misma visita también miramos cómo sube y baja la persiana de al lado.
Dinos cuántas ventanas son y pasamos a medirlas
Déjanos tu nombre, un teléfono y qué huecos quieres cerrar a los insectos. Te llamamos y quedamos el día en que vamos a medir, sin compromiso.