Pesa el doble al subirlo
La ballesta, el muelle grande enrollado en el eje que compensa el peso de la lama, ha perdido tensión. La retensamos o la cambiamos, y con una mano vuelve a abrir.
Tiendas, bares, naves y garajes
Con el cierre clavado a las nueve pierdes la mañana de caja, y si no baja a medianoche te toca vigilar la puerta. Montamos, automatizamos y arreglamos persianas metálicas de comercios, bares, naves y garajes con técnicos propios, y elegimos la hora para que el negocio no pare.

Para negocios
Aguantar hasta que el cierre se pare del todo es la manera más cara de descubrir que la ballesta llevaba tiempo cansada. Cada negocio lo castiga a su modo. La tienda lo abre y lo echa dos veces al día, y el bar lo baja cuando ya no queda nadie en la terraza. La nave, en cambio, lo deja arriba de sol a sol con carretillas entrando y saliendo.
Por eso no montamos el mismo cierre en todas partes. Para una persiana de local comercial miramos el ancho del hueco, cuántas veces se maniobra al día y si hace falta ver el escaparate. Con eso y con lo que hay que proteger detrás elegimos lama, eje, ballesta y cerradura.
Pasamos por los comercios del Centre de Cerdanyola y de la avinguda Catalunya, por los garajes de finca de Serraparera o Canaletes y por almacenes de Barberà y Santa Perpètua. Con las naves no hacemos distinciones y entramos en todos los polígonos de la ciudad. Igual nos avisa un almacén de La Clota, Can Mitjans o Xarau-Santa Anna que un taller de la carretera de Barcelona, de La Bòbila o de Can Fatjó-Almar. Si tu cierre está en el Parc Tecnològic del Vallès o en el Parc de l'Alba, también vamos, y cuadramos la visita con el turno de carga. En la portada tienes los barrios y polígonos donde trabajamos, con los municipios del Vallès Occidental que cubrimos.
Tu horario manda y el nuestro se adapta.
Tipos de cierre
Elegir solo por lo que cuesta acaba a menudo en un cierre que tapa el escaparate cuando querías lucirlo, o en otro que cede a la primera palanca. Estas son las opciones que montamos y lo que aporta cada una.
Chapa galvanizada o lacada sin un solo agujero. Es la que más esconde y la que mejor aguanta golpes, viento y pintadas. Va bien en almacenes, en bares que guardan género en la barra y en cualquier local donde de noche no hay nada que enseñar.
Esta chapa va salpicada de taladros diminutos, de modo que quien pasa ve el género iluminado y tú sigues teniendo una barrera metálica. El tubo ovalado deja huecos mayores, ventila mejor y se usa en galerías, accesos de garaje y comercios que quieren mostrar el interior entero.
Lama de mayor espesor, guías más profundas y cerradura reforzada en la lama final o con anclaje al suelo. Pensada para joyerías, estancos, farmacias y negocios a los que ya intentaron forzar alguna vez. La montamos nueva o reforzamos la que tienes cuando la estructura lo permite.
Cierre de lama ciega o ventilada para la entrada de un garaje de finca, una plaza privada o el muelle de una nave. Suele trabajar con motor, llavín de pared y mando, y la medimos para que el cajón no robe altura a las furgonetas.
Cuando el cierre es manual, la cerradura es lo primero que se toca cada día. Montamos cerraduras centrales, laterales con pasador a la guía y candados de suelo, con bombín de seguridad si lo pides.
Averías del cierre
Rociar la guía con el primer aceite que aparece en la trastienda calma el ruido unos días y después atrapa polvo que lo agrava. Antes de echar nada, fíjate en qué hace el cierre y dínoslo con tus palabras: cada síntoma suele llevar a una pieza concreta.
La ballesta, el muelle grande enrollado en el eje que compensa el peso de la lama, ha perdido tensión. La retensamos o la cambiamos, y con una mano vuelve a abrir.
Una lama se ha soltado del eje, la guía está doblada o el cierre se ha torcido al bajarlo a la fuerza. No lo empujes más: lo calzamos, enderezamos la guía y recolocamos la lama.
Un golpe de un carro o de un coche ha abierto la guía, o hay lamas abolladas que ya no corren rectas. Cambiamos el tramo dañado de guía y las lamas que no tienen arreglo.
El pasador se ha partido por dentro o han forzado la cerradura. Cambiamos cerradura y bombín y comprobamos que la lama final no haya quedado deformada.
Casi siempre es el freno, el desbloqueo que se quedó a medias o un final de carrera descolocado. Lo revisamos sin desmontar el cajón entero siempre que se puede.
Dejar la tienda toda la noche con una cadena improvisada sale peor que despertar a un técnico. Da igual que sea domingo o festivo en cualquier calle de Cerdanyola: te explicamos cómo dejarlo seguro mientras vamos y llegamos con ballesta, lamas y cerradura en la furgoneta.
Así reparamos un cierre
Encargar por teléfono un cierre entero sin que nadie lo haya visto es pagar una suposición. Nuestro orden es otro, también cuando nos llamas con la persiana clavada.
Dinos si pesa, si se para, si suena o si la llave no agarra, y a qué hora abres y cierras. Si prefieres escribirlo, pide una visita al local fuera de horario desde el formulario de abajo.
Un técnico de la plantilla abre el cajón y revisa ballesta, eje, guías, lamas, cerradura y motor. Ir a verlo no se cobra, ni en Cerdanyola ni en los municipios vecinos.
Te mostramos la pieza averiada y te dejamos el precio apuntado antes de sacar la herramienta. Si lo ves claro, empezamos en ese momento o a la hora que te venga mejor.
Lo hacemos abrir y cerrar unas cuantas veces delante de ti, cargamos en la furgoneta lo sustituido y barremos la acera. Antes de irnos firmas el trabajo y nosotros firmamos de qué respondemos.
Motor y revisiones
Poner motor a un cierre con la ballesta vencida es cargarle un peso que no le toca, y el motor lo acaba pagando. Por eso, antes de automatizar, equilibramos el cierre.
Montamos motores Came y Motorline, centrales o tubulares, a la medida del peso que tienen que levantar. Lo accionas con llavín de pared o con mando, y si hay un apagón se libera a mano para no quedarte encerrado ni fuera. Un cierre manual que esté sano suele aceptar motor sin cambiar la persiana. Lo que mueve un local poco se parece a lo que mueve una ventana de casa: si buscas el motor para las persianas de la vivienda, allí verás cómo se elige.
Una revisión a tiempo evita que el cierre se plante el día de más venta. En cada visita repasamos estos puntos:
Un cierre cuidado sube sin ruido durante años.
Dudas de negocio
Hay quien aplaza la llamada por miedo a tener que cerrar un día entero. Casi nunca hace falta, y aquí tienes el porqué junto a otras cinco dudas.
Influyen las medidas de la abertura, la clase de lama, que se accione a mano o con motor y la cerradura. Cambiar una cerradura, retensar la ballesta o sustituir unas lamas queda en el nivel económico. Una ballesta o un eje nuevos, o motorizar un cierre que ya tienes, pasan a la franja moderada. Un cierre nuevo con motor o de seguridad es el nivel alto. En Cerdanyola y alrededores vamos a verlo sin coste y te dejamos el precio por escrito.
Llámanos y no lo fuerces, porque un tirón de más dobla la guía o suelta la lama del eje. Si tiene motor, prueba antes el desbloqueo manual y mira si el pulsador tiene corriente. Te orientamos por teléfono y vamos con recambios a cualquier hora para que puedas abrir o dejar el local cerrado. Si el problema está en la persiana de tu piso y no en la del local, el arreglo de persianas en casa se explica en otra página.
Para lucir el género con la tienda cerrada, microperforada o tubo ovalado. La primera enseña lo de dentro sin dejar de ser chapa, por eso es la más habitual en tiendas de calle. El tubo ovalado ventila más y muestra mejor el género, pero protege menos frente a objetos pequeños. La ciega es para locales donde no hay nada que exhibir con la persiana bajada.
Sí, casi siempre sin cambiar la persiana. Primero comprobamos que la ballesta esté equilibrada y que el eje y las guías estén sanos. Luego montamos el motor Came o Motorline, central o tubular, que pide ese peso, con llavín, mando y desbloqueo a mano. Si el cierre arrastra muchos años de golpes, te decimos si compensa más uno nuevo.
En casi todas las tiendas sobra con una revisión anual, y conviene hacer dos si es un garaje con mucho paso o un local que recibe el polvo de una obra cercana. Repasamos la tensión de la ballesta, las guías, las lamas, la cerradura y el motor cuando lo hay. Muchos comercios de Cerdanyola la piden antes de la temporada de más venta.
De la pieza cambiada y del trabajo que hacemos, y la garantía queda firmada antes de que nos marchemos. Si la avería reparada reaparece, pasamos de nuevo a revisarla sin coste dentro de lo que cubre ese papel. En un cierre nuevo, la garantía abarca el montaje completo, del eje a la cerradura. No hay letra pequeña: lo que cubre está escrito.
Nombre, teléfono y lo que hace el cierre. Te llamamos para encajar la visita en tu horario de apertura. Si ahora mismo el local está abierto y no puedes irte, mejor llama.